
Ya llovió desde aquel octubre del 2014 cuando iniciamos la
apertura de esta vía, Raül, Liborio y Yo. Con la mochila cargada de ilusión y muy
motivados, decidimos acercarnos a la zona y ver que se podía hacer…
Iniciamos la aproximación y una vez tanteado el terreno,
colgamos trastos en los arneses y empezamos la escalada.
Esa jornada solo nos permitiría abrir el primer largo puesto
que las horas de sol empezaban a acortar y pronto anochecerá.
Tras este primer intento ocurrió lo que nunca podíamos
imaginar...